La cámara ebria
quiso recordar.
Las luces torcidas
danzan,
se doblan,
garabatos en el aire.
Un volante rojo
late —
corazón en la oscuridad.
La ciudad…
borrosa,
sueño deshecho.
No sabe si llega,
no sabe si se pierde.
Notas musicales
flotan,
pasos de neón
sin sonido.
Letras —a—
se repiten,
como un mensaje
inconcluso.
La noche escribe,
pero se detiene.
Queda el eco.
Lo incompleto.
El presagio.
