A mi familia: los seres vivientes del universo
En la vida todo parece repetirse. Pero no es tal cosa. Son simulaciones, aspiraciones individualistas de volver a los momentos de gozo. Y lo que aparenta repetirse siempre es mudo, como sostiene Milan Kundera en La insoportable levedad del ser: «Solo la casualidad nos habla. Tratamos de leer en ellas como leen las gitanas las figuras formadas por el poso del café en el fondo de la taza».
Cuando emigramos, sucede el encuentro con la casualidad, es decir, con el otro humano, diferente y similar a la vez (piel distinta, criterios y creencias a veces contrarios, cosmovisión extraña). Entonces estamos ante la posibilidad de dejar de ver las apariencias. Si asumimos la conducta de la gitana aludida por Kundera y hurgamos en las figuras borrosas de la vida, podremos hacer florecer la coexistencia en la diversidad, en el diálogo democrático. Este es el resultado de combinar los discursos en todas sus formas con acciones que incluyan al otro con sus singularidades y diferencias. Por eso me convertí en un traidor a la patria, como sostiene Kundera: abandoné mis propias filas para irme a lo desconocido. Me marché hacia países lejanos y aprendí un poco a vivir en la diferencia, en la cosmovisión extraña de Uruguay, un país inmensamente diverso, con un intenso sentimiento de convivencia.
Me marché porque me acorralaron las circunstancias creadas por el pensamiento único desde el poder. Temía los platos casi vacíos de comida y la tristeza del incendio de la esperanza como único consuelo. Esto casi quebró las alas de mi alegría, porque habitábamos en un solipsismo de multitudes que marchaban uniformadas en dos bandos distintos solo en apariencia. Hace cuarenta años que dejé a un lado la guerra, la vida en bandada. Ahora intento transitar el Noble Camino del Medio, la coexistencia en armonía, porque el malestar existe y no hay que buscarlo. Soy un disidente constante. Solo milito con el ser humano.
El ensayo Viaje a lo profundo es un relato visual donde deseo expresar el dolor que causa el abandono de nuestro país, de nuestro hogar, pero, sobre todo, la pérdida de la calidez diaria del barrio, los amigos y la familia. Porque esta es la única patria que me enamora. En este proceso, el dolor produce sufrimiento por el apego a lo dejado atrás. Con todo, el sufrimiento es opcional. Por eso muestro, casi al final del ensayo visual, cómo me rehíce con mi oficio de fotógrafo y escritor. Expreso la paz que ahora vivo en medio de este país ajado. Una paz delgadita, similar a una brisita de primavera, pero trabajada constantemente. Viaje a lo profundo constituye una especie de vasija donde se empozan el malestar y la alegría que me siguen como energías indestructibles. Son anotaciones de mi crecimiento humano.
Sobre el autor
Alejandro Vásquez Escalona (Arenales. Trujillo. Venezuela, 1956) Fotógrafo. Creador de La Escuela de Fotografía Julio Vengoechea. Venezuela, 1992. Docente de La Escuela de Comunicación Social de La Universidad del Zulia (Maracaibo. Venezuela, 1987-2016). Licenciado en Periodismo Audiovisual en esa misma Universidad (1986). Tiene un posgrado en Teoría de Las Artes en La Facultad de Bellas Artes de la Universidad de La Laguna en Tenerife, España (2003). Cursó Master en Creatividad Aplicada Total (MICAT) en la Universidad Santiago de Compostela (1998). Ha Expuesto su trabajo fotográfico en distintos museos y galerías de arte en América latina, entre los que figura: Analogías Anacrónicas, Centro de Bellas Artes (Maracaibo-Venezuela, 2011) Muestra inaugural del Museo de Arte Contemporáneo del Zulia: El Infinito Canto del sol (Maracaibo-Venezuela, 1999). Galería Aquelarre Escuela de Fotografía. Montevideo, Uruguay 2021. Practica Yoga. Ha alcanzado unos doce premios en fotografía y periodismo. Realiza los Documentales Piragua 1987, Las Domesticas, el Álbum Familiar: Encuentro de Miradas y las series documentales Portafolios, Un minuto, Un Cuento, Mujeres de Luz para la Televisora de La Universidad del Zulia. Venezuela (TEVELUZ) 2004/2006. Publica Seis Fotógrafos, Seis visiones (1998) Retrato, Autorretrato y Representación (2005), Anotaciones Sobre el Reportaje y el Ensayo Fotográficos (2010). En proceso de publicación los libros, Postales del Hastío, Cuentos de Fotografía, Perros del mundo uníos y el ensayo Fotografía Documental: El Tiempo que te nombra. Publica crónicas y cuentos en @noticialdia. Venezuela y @Contratapa.uy. Docente invitado permanente a talleres de fotografía y escritura en Aquelarre Escuela de Fotografía en Montevideo, Uruguay. Habita en La casa de la bahía en Isla Dorada, Maracaibo, Venezuela. Es un viejo, pero feliz.
Nota Editorial
Mirada Ecléctica celebra la pluralidad de ideas y perspectivas que enriquecen el diálogo cultural. Los textos publicados reflejan las visiones personales de sus autores, las cuales no representan necesariamente la posición editorial de la revista.