La primera monografía dedicada a la obra de la artista venezolana Lucía Pizzani ofrece un recorrido visual y conceptual de los últimos quince años de su producción artística. Bajo la coordinación de Natalia Valencia Arango, el libro se despliega a través de los textos de voces influyentes como Nicolas Bourriaud, Lucia Pietroiusti y Torrivilla, junto a una entrevista con Lisa Le Feuvre. Más allá de un orden cronológico o temático, la monografía propone una mirada conceptual que explora los vínculos entre naturaleza y cultura, la migración y la geopolítica, así como la relación del arte con las ciencias.
La portada del libro Lucía Pizzani se presenta con un diseño elegante y atractivo. El fondo tiene un patrón texturizado en terracota que evoca las marcas de frutas, semillas o vegetales en cerámica, reflejando las técnicas de la artista. El título, centrado, aparece en cian, creando un contraste llamativo con la terracota. La simplicidad de la portada, sin elementos adicionales, resalta la estética moderna del libro y la conexión con el trabajo de Pizzani.
La editora Natalia Valencia describe la estructura del libro como un “rizoma” conceptual que refleja esta sensibilidad interdisciplinaria de Pizzani. Las voces críticas—desde Bourriaud hasta Pietroiusti y Torrivilla—abordan temas centrales de su obra, entrelazando ideas que exploran la mutabilidad inherente a las formas de vida y la conexión de lo no humano con el arte. Lucia Pietroiusti expresa con elocuencia esta esencia al afirmar: “Las obras de Lucía Pizzani me hablan de adherencia: contacto, intimidad, energía, campos, órbitas, atracción y repulsión. La distancia insalvable entre un cuerpo y otro; entre un cuerpo y un ojo; un objeto y una mente; dos objetos; una historia y un mundo. Sus intentos de conocerse mutuamente”. Esta reflexión subraya la cercanía y tensión en la obra de Pizzani, donde cada elemento parece gravitar hacia otro, reflejando los lazos y los vacíos entre forma y significado.
La monografía, de 208 páginas y con más de 100 fotografías, documenta cada etapa del proceso creativo de Pizzani. Desde la concepción inicial hasta la instalación final en galerías, cada fotografía revela no solo los resultados, sino los experimentos y materiales que definen su estilo interdisciplinario. Pizzani comparte en la entrevista recuerdos de su infancia en Venezuela, que evocan un ambiente de cítricos, tamarindos y mamones: «Recuerdo pasar tardes rodeada de naranjos y limoneros», relata Pizzani, lo cual da un sentido personal y táctil a piezas como Tactile Botanica, que fusionan lo humano y lo vegetal en formas escultóricas cargadas de simbolismo.
Visualmente, el libro es como una galería en papel, con series como Tactile Botanica y Solares, en las que las esculturas botánicas recrean un mundo natural en constante transformación. Las instalaciones de Pizzani, capturadas en ambientes expositivos, evocan la textura y el detalle de su obra, en un juego de luces y sombras que resalta el ciclo de vida, la vitalidad y la descomposición.
El libro ha sido producido por el equipo de This Side Up, con la coordinación de Natalia Valencia Arango, en colaboración con un equipo de traductores y correctores que incluye a Laura Vidal y Rachel Walter, quienes han asegurado que los textos fluyan con claridad y precisión en varios idiomas, ya que la monografía está escrita en español e inglés. La preimpresión, realizada por La Troupe, y la impresión a cargo de Brizzolis aportan al volumen una calidad visual destacada, que subraya la naturaleza gráfica y detallista de la obra de Pizzani. Esta meticulosa atención al diseño hace que el libro sea no solo un medio de documentación, sino también un objeto artístico en sí mismo, destinado a quienes buscan apreciar el arte en todas sus formas.
Este libro va más allá de ser un simple catálogo de imágenes o una colección de ensayos. Con cada página, la monografía nos introduce en un proceso de descubrimiento de la obra de Pizzani, ofreciendo al lector un enfoque inmersivo en temas como la temporalidad, la simbiosis y la transformación, que son pilares de su trabajo. Es un texto visual y conceptual que permite comprender mejor cómo su experiencia personal en la naturaleza tropical y su enfoque científico han moldeado su visión artística. En este sentido, la monografía es una valiosa contribución para entender a Pizzani no solo como artista, sino como una pensadora interdisciplinaria que enlaza los límites entre arte y biología.
El ensayo de Bourriaud enmarca estas imágenes en una filosofía relacional, subrayando cómo Pizzani convierte la fotografía y la cerámica en espacios de encuentro, generando un “oxígeno mental” que invita a respirar mejor. En palabras del propio Bourriaud: “¿Qué es un/a artista sino alguien que se dedica a producir una atmósfera? Pizzani genera una especie de oxígeno mental, lo que permite a otros respirar mejor”.
Esta monografía no solo documenta el arte de Lucía Pizzani, se convierte en una obra en sí misma, un homenaje a la impermanencia y la conexión entre la vida y el arte. Es una invitación a sumergirse en el universo sensorial y poético de una artista cuyo trabajo trasciende fronteras y disciplinas. Esta monografía atraerá especialmente a los interesados en el arte contemporáneo, la fotografía, y las artes visuales con una dimensión ambiental y científica. Es una pieza indispensable para académicos, estudiantes de arte, coleccionistas y todos aquellos que busquen profundizar en las conexiones entre la naturaleza y el arte. Su cuidadosa edición, rica en reflexiones críticas y detalles visuales, hace de este volumen una fuente esencial para cualquier biblioteca especializada en temas de arte, naturaleza y cultura.
Lucia Pizzani
(Caracas, 1975) se graduó en Artes Visuales por la Universidad Católica Andrés Bello, con estudios de Biología de la Conservación en la Columbia University de Nueva York y un MFA en Bellas Artes por el Chelsea College of Arts en Londres. Su práctica artística la ha llevado a exponer en prestigiosas instituciones, como el Magasin3 Moderna Museet en Estocolmo, la Tate en Londres, y el Palazzo Bollani en Venecia, bajo la curaduría de Bourriaud. Sus exposiciones individuales más recientes incluyen Morada Vegetal en ABRA Caracas y Rites, Seeds and Refuge en Cecilia Brunson Projects, Londres (2024). Su obra figura en importantes colecciones internacionales, entre ellas la Colección Patricia Phelps de Cisneros, el Essex Collection for Art from Latin America, y el Museo de Arte Latinoamericano (MOLAA) en California, destacando su relevancia en el panorama artístico contemporáneo. Ha sido galardonada con premios como el XII Premio Eugenio Mendoza y el Photofusion Hotshoe Award 14 en Londres, lo que refuerza su posición como una artista con proyección global.
Una interesante mezcla de arte y ciencia. Felicitaciones.