El primer fin de semana de noviembre, los jardines de la Hacienda La Trinidad se transformaron en un escenario lleno de aromas y sabores, donde el café venezolano, con su profundo y entrañable carácter, marcó el centro de una celebración única. Organizada por Venezuela Gastronómica, junto a sus aliados Hacienda La Trinidad Parque Cultural, Instituto de Diseño de Caracas, Cacao de Origen y Carbone Espresso, la Fiesta del Café se erigió como un tributo al trabajo de agricultores y artesanos, al tiempo que ofreció una mirada enriquecedora sobre la historia y la cultura cafetera de Venezuela.
El evento comenzó el sábado con una serie de actividades distribuidas entre los Salones Guayoyo, Negrito, Guarapo y Marrón, diseñadas para sumergir a los asistentes en la rica tradición cafetera del país. En las distintas estaciones de degustación, el público tuvo la oportunidad de conocer y probar variedades de café de especialidad, mientras se adentraban en los secretos del proceso de producción, desde el cultivo hasta el tostado. La Fiesta del Café no fue solo una celebración sensorial, sino también un espacio para el aprendizaje y el intercambio. Más de diez charlas y conferencias, dirigidas por especialistas, trataron temas como el impacto de los microclimas en el sabor del café, los beneficios del cultivo orgánico y la importancia del comercio justo. A través de este ciclo formativo, los asistentes comprendieron el potencial del café venezolano en el mercado global y apreciaron el esfuerzo que convierte a esta bebida en una joya de nuestra tierra.
Cada conferencia fue una clase magistral en la que baristas y expertos desvelaron los secretos de los sabores y aromas que habitan cada taza: desde notas florales hasta los ecos de cacao y frutas. Gracias a este viaje sensorial, los participantes aprendieron a distinguir los perfiles de cada variedad y a entender el esmero que envuelve el cultivo, la recolección y el tostado del café de especialidad. Pietro Carbone, uno de los anfitriones más destacados, expresó su satisfacción por el éxito de la celebración: «Me siento honrado de ser parte de esto y de haber colaborado en la coordinación del evento y las charlas. Este lugar es simbólico para el café venezolano, ya que aquí existieron secaderos de café antes de la producción de tabaco. Creo que este evento debe repetirse bajo el respaldo de Venezuela Gastronómica, porque tiene un enfoque formativo. Espero que se sigan realizando iniciativas como esta, y estoy convencido de que el café venezolano seguirá mejorando y ganando presencia en el mercado internacional».
Jaime Llanos, miembro de Venezuela Gastronómica, explicó el propósito del festival: «Lanzamos esta Fiesta del Café porque queríamos poner en valor todo lo que engloba el mundo del café venezolano. Con el apoyo de Hacienda La Trinidad, un parque cultural que alberga científicos, técnicos, agricultores y diseñadores, logramos integrar todos los aspectos de la cadena de producción, desde el empaque hasta el anaquel, complementado por una fuerte presencia artística».
Más allá de la bebida, el evento también se adentró en la cultura venezolana, integrando expresiones artísticas vinculadas al café. Entre los jardines de la hacienda, los asistentes disfrutaron de exhibiciones de arte, música, literatura y poesía, todas ellas enmarcadas en la esencia creativa del país. Desde cerámicas hasta piezas de diseño y fotografía, la Fiesta del Café se presentó como un espacio de convivencia, donde la cultura y el café se entrelazaron en una experiencia única.
Una de las creaciones más destacadas fue la imponente choco-escultura de 18 kilos de Raúl Ramírez, chocolatero de Caripito, estado Monagas, ubicada en el espacio de Cacao de Origen. «Esta choco-escultura fue creada en honor a la fiesta que celebra el café, pero sin olvidar al cacao y al chocolate. En la parte superior, diseñé unos caminos en espiral que representan los dos rubros que nacen en el corazón de Venezuela: el cacao y el café. Ambos, juntos, cuentan la historia de nuestro país, no solo desde el punto de vista económico, sino también desde lo sensorial, histórico y cultural».
Entre los ceramistas, Misael Carpio, artista y miembro del Movimiento Urbano de Cerámica de Caracas, presentó su proyecto Cafeterras Taller Creativo, que fusiona su amor por el café con la cerámica. «Mi proyecto se llama Cafeterras porque la cerámica y el café comparten una relación profunda con la tierra. Ambas disciplinas se nutren de ella para existir, y esa conexión es lo que me fascina. Mis piezas, que combinan arcilla y cascarilla de café, reflejan esa interacción entre dos elementos esenciales para Venezuela», explicó Carpio. Las piezas creadas por el ceramista ofrecieron una mirada única a la interacción entre la tierra, el café y el arte.
Durante el evento, estudiantes del Instituto de Diseño de Caracas presentaron pinturas inspiradas en el café, mientras que la música de Juan Vicente Carrillo Batalla y otros grupos contribuyó a crear una atmósfera especial. Además, se instalaron estaciones literarias donde los asistentes pudieron escuchar fragmentos de obras de autores como Julio Cortázar, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, en las que el café tiene un rol protagónico. La jornada culminó con un recorrido guiado por la histórica Hacienda La Trinidad, un espacio que, con su legado cultural, brindó una oportunidad para celebrar, aprender y compartir el orgullo de una tradición profundamente arraigada en la identidad venezolana.

«Fiesta colorida, multisápida y aromática»
Este evento es un homenaje al café venezolano, una fiesta colorida, multisápida y aromática, que estamos celebrando este fin de semana para rendirle honores a este noble grano, tan significativo en la historia de la gastronomía y la economía venezolana. El café, con su aroma inconfundible a recién colado, evoca recuerdos infantiles, como esas meriendas con cafecito con leche y tostaditas o galletitas. El café venezolano ha logrado en los últimos años expandir sus fronteras, y hemos visto surgir emprendedores, medianas y grandes empresas dedicadas a este rubro. Algunos de ellos han comenzado a exportar, y nuestros baristas también han ganado premios internacionales, lo que es motivo de orgullo. Estoy muy contento por el futuro del café venezolano, pues creo que los próximos años serán extraordinarios para este producto tan valioso en nuestra historia económica y gastronómica.
Juan Carlos Bruzual, director del Instituto Europeo del Pan (IEPAN) y miembro fundador de Venezuela Gastronómica

«El pasado con el presente»
La Fiesta del Café, una convocatoria para disfrutar de una oferta variada que incluye conferencias, coloquios, degustaciones, catas y actividades vinculadas con el arte, todo ello para conocer más profundamente el mundo del café. Se trata de aprender sobre este fascinante universo, también de impulsar a los emprendedores y las marcas que están produciendo grandes cantidades de café, demostrando que en el país se están generando importantes cambios. Para Hacienda La Trinidad, este evento es muy importante, ya que, como una finca histórica, uno de sus cultivos más relevantes en el pasado fue el café. Esta hacienda también tiene un legado cultural que conecta a los habitantes de la ciudad con su pasado. Además del café, aquí se cultivaron caña de azúcar y tabaco, lo que formó parte del desarrollo agrario y económico del país. A medida que la ciudad creció y se organizó, la hacienda se convirtió en testigo del proceso de expansión urbanística, y hoy cumple un rol crucial al enlazar el pasado con el presente, gracias a eventos como este.
Silvia Fuentes, gerente general de Hacienda La Trinidad Parque Cultural

«Los jardines de Caracas»
Como parte de Venezuela Gastronómica, llevamos muchos años investigando ingredientes, recetas y todo lo delicioso de Venezuela. Este año hemos realizado cinco eventos. Este es el quinto: un evento sobre el café. Tuvimos uno con el profesor Rafael Cartay, uno dedicado al cacao, otro a la pesca, otro a la yuca, y este último, sobre el café. Lo llamamos «La Fiesta del Café» porque queremos que sea como el café para los venezolanos: un lugar de encuentro, un momento para compartir, para tomarnos una pausa y disfrutar. Es más que un congreso; es una fiesta. Pero la diferencia con otros eventos es que en Venezuela Gastronómica hay ponencias, charlas, degustaciones y un enfoque académico. Buscamos combinar educación con placer y naturaleza. No hay mejor lugar para ello que Hacienda La Trinidad, que tiene una historia de cultivos de café, tabaco y caña de azúcar. Yo suelo decirle «los jardines de Caracas». Es una de las haciendas más antiguas del país. Queremos que esta sea una fiesta de la identidad venezolana, sin una escenografía ostentosa, sino con la esencia de lo que somos.
María Fernanda Di Giacobbe, chocolatera y empresaria venezolana

«Ensamblar el café con el ron»
Estar en la Fiesta del Café representa para mí una gran oportunidad para explorar cómo podemos ensamblar el café con el ron. Cada día es más necesario que nosotros, como venezolanos, conozcamos nuestros productos y apreciemos lo que se produce en Venezuela, que son productos de alta calidad.
Nancy Duarte, primera maestra ronera de Ron Santa Teresa
Son actividades que deben seguir promoviéndose y realizando en ese lugar tan hermoso. ¡ Bravo!
Muy buen reportaje que nos hace recordar la delicia del café venezolano. Felicitaciones a todos los involucrados . Y ahora, a tomar café.