Hay territorios que no se contemplan: se revelan como una epifanía. Mérida es uno de ellos. Una geografía tan imponente que obliga a la mirada a detenerse, a rendirse, a reaprender el asombro. Mérida intacta, en sus dos tomos, concebidos desde la mirada rigurosa de Pablo Krisch y el diseño preciso de Rocío Castillo, convierte esa revelación en libro. Iluminados y coherentes entre sí, estos volúmenes trazan un mapa emocional de la cordillera andina. Cada página es un ascenso: un llamado, una memoria, un territorio secreto desplegado ante los ojos.
El Tomo I, acompañado por el texto de Ernesto Palacios Prü, abre la puerta hacia la Mérida primigenia: los páramos que respiran lentos, las cumbres nevadas que arden en oro al atardecer, los ríos que descienden con ímpetu adolescente. Palacios Prü hilvana geografía, mito y memoria cultural con una prosa que recuerda las antiguas crónicas de viajeros, otorgando a cada fotografía de Pablo Krisch profundidad histórica y sentido.
El Tomo II, con palabras de Gisela Barrios, se inclina hacia el corazón humano de la montaña. Aquí hablan los pueblos detenidos en el tiempo, los oficios que persisten, las fiestas que aún convocan al rito, las casas de piedra que guardan silencios antiguos. Barrios escribe con una cercanía que revela lo íntimo: la respiración cotidiana de quienes habitan la sierra y la sostienen con su trabajo, sus creencias y su ternura.

Concebidos como un solo cuerpo dividido en dos latidos, estos tomos componen un archivo visual y literario imprescindible. Mérida intacta no busca inmortalizar lo que fue, sino mostrar la vibración de lo que todavía es: un territorio vertical, plural, cargado de belleza y memoria. Un espacio donde la naturaleza y la cultura siguen dialogando con la misma fuerza con que la luz atraviesa la niebla.
En tiempos de prisa, este proyecto invita a una mirada más lenta, más atenta. A redescubrir en la fotografía y en la palabra la Mérida que persiste intacta, como un tesoro que espera el gesto de quien sabe mirar. Mérida intacta, dos tomos disponible en formato Kindle digital, producido por Cóndor Agencia de Fotógrafos.
Cinco preguntas para el ojo que registra Mérida intacta
¿Cuál fue el motivo inicial que dio origen a estos libros?
La necesidad de compilar 40 años de trabajo en Mérida. Esto me permitió cerrar una etapa de mi vida y comenzar otra. Vivir todo ese tiempo en la montaña merideña, y continuar haciéndolo sin doblegarme al sistema, me ha permitido no depender de él.
¿Mientras los realizaba, qué le sorprendió descubrir de sí mismo?
La mitad de las imágenes las tomé frente a la ventana de mi cuarto y la otra mitad desde la ventana de atrás. Viví el proceso de realizar los libros, ya que habitaba dentro de él. Es una tremenda ventaja: cuando la gente te conoce y comparte una parte de su vida, uno pasa a ser parte integral del entorno. Descubrí también el valor de vivir sin comodidades innecesarias y comprendí que el agua fría da vida, mientras que el agua caliente la quita.
¿Si sus libros pudieran formular una sola pregunta al lector, cuál sería?
¿Quieres conocer la leyenda de Mérida? Ven y vívela.
¿Qué desea que el lector sienta al cerrar la última página?
Que comience a amar a Mérida.
¿Qué imagen, escena o pensamiento sigue acompañándole desde que los terminó?
El cóndor de los Andes, que me sorprendió volando a diez centímetros sobre mí mientras caminaba de espaldas a él, demostrando todo su poder.

Sobre el autor
Pablo Krisch estudió en Inglaterra en el Bournemouth College of Art y obtuvo el Premio Nacional de Fotografía 2014-2016. Es fotógrafo corporativo, paisajista, documentalista y retratista, y trabajó durante 20 años junto a Valentina Quintero. Durante 30 años dictó talleres especializados en fotografía y es autor de dos coffee table books: Venezuela Infinita y Venezuela Oculta. Además, ha publicado cuatro libros en Amazon: Ser cubano, Budapest, Bestias Inalcanzables y Mérida Intacta. Ha coordinado las Bienales de Fotografía Mérida I y Zulia Imagina.