Pierre Paul Dumont, dedicado a la fotografía alternativa y los procesos antiguos, ha desarrollado su trabajo en los Andes venezolanos, donde ha experimentado con el colodión húmedo, una técnica que combina complejidad, versatilidad y un cierto halo de misterio. Este proceso, cuyo nombre proviene del griego kolodes (adherir), aplicado sobre vidrio recibe la denominación de ambrotipo, derivado de ambrotos (permanente).
Desde su aparición en 1851 hasta aproximadamente 1880, el colodión húmedo se consolidó como el método más rápido y económico para la producción de imágenes. Su introducción representó una democratización de la fotografía al reemplazar el costoso daguerrotipo, permitiendo un mayor acceso a la práctica fotográfica.
Sobre los orígenes de esta técnica, Pierre Dumont explica:
“En marzo de 1851, el escultor Frederick Scott Archer publicó la fórmula y la técnica de aplicación del colodión iodizado (ioduro de potasio) sobre una placa de vidrio, que luego sumergió en una solución de nitrato de plata iodizado. Al cabo de varios minutos, la placa se volvió fotosensible al quedar recubierta de ioduro de plata y, aún húmeda, fue colocada en una porta placa para la toma fotográfica. Esta imagen se revelaba inmediatamente. La intención de Archer era obtener un negativo, pero poco después, al subexponer sus negativos, logró positivos que denominó Alabastrines, en referencia al blanco del alabastro”.
El retrato ha sido el punto de partida natural de su exploración con esta técnica, tal como lo fue en el siglo XIX debido a la relativa “velocidad” de producción de la imagen. En su búsqueda, ha retratado a personajes destacados de los alrededores de Mérida, Mucuchíes y Gavidia, con la intención de expandir posteriormente su trabajo hacia los paisajes y habitantes del Parque Henri Pittier.
Para Dumont, el retrato con colodión húmedo es un verdadero ejercicio de empatía entre el fotógrafo y el retratado. Su creación exige un acuerdo común en el que el tiempo es el factor clave: la preparación de la placa puede durar varios minutos, la exposición a veces se extiende por segundos y el fijado es quizás el momento más fascinante, pues la imagen emerge lentamente desde una nube color lechosa.
Todas sus imágenes son capturadas sobre vidrio o placas de aluminio con una cámara de gran formato 4×5. Para garantizar el revelado inmediato en el mismo sitio y momento de la toma, diseñó y construyó un cuarto oscuro portátil.
El 14 de marzo, Pierre Dumont impartió una jornada de formación en la Escuela de Medios Audiovisuales de la Universidad de Los Andes (ULA), compartiendo su experiencia y conocimientos sobre esta técnica fotográfica histórica.
Una maravilla, ademas de la acertada selección de los sujetos.
Excelente trabajo
Fascinante trabajo!!