Lo que emerge no es una denuncia ni una celebración, sino un testimonio sobrio de lo esencial. Lejos de glorificar la miseria o convertir el sacrificio en un símbolo estatal, propongo una afirmación vital: aquella que late en cada gesto repetido de la jornada diaria de los trabajadores invisibles, excluidos del espectáculo sociopolítico. Cada imagen se inscribe en una constelación que interpela desde lo más concreto: aquello que se transforma día a día con las manos, con la presencia, con la insistencia de continuar, para que la sociedad siga funcionando con aparente normalidad.
Sobre el autor
Berci Kónyi, fotógrafo venezolano-húngaro radicado en México, desarrolla una obra entre la fotografía documental y conceptual con un enfoque minimalista. Ha participado en más de 20 exposiciones, recibido premios como el Girardot 2015 y becas en Venezuela y México. Formado en escuelas de fotografía y arquitectura, ha trabajado con UNICEF, PDVSA y ha impulsado proyectos educativos como Descubriendo Miradas. Actualmente se dedica a su obra personal como freelancer.