Una aproximación a JPR Stitch. Catalogue raisonné – Part One. August 2021 – July 2026, publicación que reúne cinco años de creación de JPR Stitch. A través del bordado a máquina, el artista explora el color, la repetición, la intuición y las posibilidades de la forma, en una práctica que trasciende la dimensión utilitaria de la costura para convertirse en un lenguaje visual propio.
La costura suele asociarse a la unión, la reparación o la construcción de una superficie. En las manos de JPR Stitch, sin embargo, el bordado a máquina se convierte en un procedimiento de exploración artística. La aguja y el hilo trazan recorridos, acumulan color, construyen formas y dejan sobre el tejido la huella de un gesto repetido. A lo largo de cinco años, esta práctica ha ido configurando un lenguaje visual propio, cuya evolución queda recogida en un catálogo que permite recorrer tanto las obras como las reflexiones que acompañan su creación.
Detrás de JPR Stitch está el artista británico Dr. Jack Roberts, nacido en 1989 en Newcastle-under-Lyme y residente en Shropshire. Su formación académica incluye un doctorado en Filosofía por la Manchester Metropolitan University, un máster en Gestión de las Artes y los Museos por la University of Salford y estudios en Prácticas Artísticas Contemporáneas en Staffordshire University. Antes de dedicarse a su propia producción artística, trabajó durante aproximadamente quince años como marchante de arte, consultor y docente. Esa experiencia le proporcionó un amplio conocimiento del sector, aunque, como reconoce en la entrevista incluida en el libro, durante mucho tiempo no se había concedido permiso para crear una obra que lo representara.
El catálogo JPR Stitch. Catalogue raisonné – Part One. August 2021 – July 2026 reúne cinco años de investigación artística a través de obras, reflexiones, dibujos, ediciones y registros de distintas experiencias con el bordado a máquina. El bordado recupera una práctica de su infancia y la transforma en un medio de expresión abstracta. Roberts no parte necesariamente de un diseño previo: selecciona un color de hilo y deja que el movimiento de la máquina y sus decisiones intuitivas conduzcan el proceso. Las formas aparecen durante la ejecución, se modifican y encuentran su propio ritmo. La línea puede volverse agitada o fluida; el color, abundante o contenido. El resultado no responde a una composición enteramente planificada, sino a una sucesión de decisiones que se producen mientras trabaja.
Esta manera de crear establece una relación particular entre gesto y emoción. Roberts reconoce que las líneas, los colores y la densidad de cada pieza pueden estar vinculados a su estado de ánimo. Sin embargo, no pretende imponer una lectura autobiográfica a las obras. De hecho, señala que algunas piezas que él percibe como inquietantes o melancólicas han sido recibidas por otros espectadores como imágenes llenas de energía o serenidad. Esa distancia entre la experiencia del artista y la percepción del público es significativa: una vez terminada, la obra deja de pertenecer exclusivamente a la emoción que la originó y adquiere una presencia propia.
La práctica cotidiana ocupa un lugar central en este proceso. Desde el verano de 2021, Roberts ha incorporado el bordado a máquina a su rutina, incluso cuando solo dispone de unos minutos. La repetición no funciona únicamente como disciplina de producción: también es una forma de concentración y recogimiento. El sonido y la vibración de la máquina contribuyen a ese estado de atención en el que los pensamientos se aquietan y el trabajo adquiere continuidad. La creación aparece así vinculada a una búsqueda de equilibrio, aunque no necesariamente a la quietud o a la ausencia de conflicto.
En las obras reunidas en el catálogo se percibe una ampliación progresiva de sus recursos formales. Las primeras piezas exploran las posibilidades de la superficie textil mediante acumulaciones de hilo, contrastes cromáticos, líneas sinuosas y estructuras geométricas. Con el tiempo, las composiciones diversifican sus formas y relaciones: aparecen campos de color más delimitados, dibujos de mayor complejidad y distintas maneras de organizar la repetición. No se trata de una evolución lineal ni de la sustitución de un lenguaje por otro, sino de una expansión de posibilidades dentro de una práctica que conserva el hilo como elemento conductor.
Uno de los aspectos más interesantes de este recorrido es la manera en que el bordado deja de entenderse exclusivamente como una intervención sobre una superficie plana. En Tower, de julio de 2026, la composición se desplaza hacia el volumen. Los módulos textiles se organizan verticalmente y construyen estructuras en las que la repetición, la variación y la relación entre las partes adquieren una dimensión espacial. El hilo ya no solo dibuja o cubre: participa en la construcción de una forma que ocupa el espacio. Este trabajo amplía la noción de equilibrio presente en la obra de Roberts y la traslada de la relación entre líneas y colores a la organización de cuerpos, alturas y estructuras.
El catálogo Catalogue raisonné – Part One, recoge este periodo de trabajo, comprendido entre agosto de 2021 y julio de 2026. Su organización reúne el ensayo «Finding Balance», las obras, los dibujos diarios, las ediciones y los detalles de las piezas. Incluye también «I let Creative Flow Guide Me», una entrevista realizada por quien firma esta reseña y publicada originalmente en marzo de 2026 en Mirada Ecléctica. La versión incluida en el libro está abreviada; la conversación completa puede consultarse en la página web de la revista.
El ensayo «Finding Balance» aporta una clave para aproximarse a la producción de Roberts. En él, el equilibrio se plantea tanto como una cuestión formal como una búsqueda relacionada con la vida cotidiana. No equivale a una armonía perfecta, sino a la posibilidad de convivir con fuerzas distintas, aceptar la imperfección y encontrar una relación entre ellas. Esta idea permite comprender la insistencia en la repetición, la experimentación y el proceso, aunque las obras no necesitan ilustrar literalmente el pensamiento del artista para sostenerse.
La amplitud del catálogo permite apreciar, precisamente, esa doble dimensión: documenta una práctica y, al mismo tiempo, ofrece una lectura de sus motivaciones. Su valor no reside solo en reunir cinco años de producción, sino también en hacer visible cómo una actividad cotidiana puede convertirse en un campo de investigación artística. La costura, despojada de su función exclusivamente utilitaria, encuentra aquí otras posibilidades: dibuja, construye, acumula y transforma.
En JPR Stitch, el equilibrio no es un estado definitivo al que se llega, sino una relación que se trabaja puntada a puntada. El hilo persiste, cambia de dirección y vuelve sobre sí mismo. En esa continuidad, la obra encuentra su forma.
