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Héctor Manrique, Nerea Fernández, Marielena González, Claudia Rojas. Fotos: Mónica Pupo

Los Hombros de América

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El 15 de noviembre, el Grupo Actoral 80 estrenó Los Hombros de América en el Trasnocho Cultural, una obra de Fausto Verdial que ha estado vigente por más de tres décadas. Esta nueva puesta en escena, dirigida por Héctor Manrique y con un elenco renovado, explora el tema del exilio y la inmigración, reflejando la lucha interna y emocional de quienes se ven forzados a abandonar su patria en busca de un futuro incierto. Sin embargo, lejos de ser solo una tragedia, la obra también introduce elementos cómicos, equilibrando el drama con momentos de ironía y reflexión.

Héctor Manrique, quien ha formado parte de esta producción desde sus primeros montajes, reflexionó en su discurso sobre el poder transformador de la obra. A lo largo de los 33 años que ha vivido este proyecto, Manrique ha sido testigo de cómo Los Hombros de América ha pasado de ser una representación muy específica de los inmigrantes españoles, portugueses e italianos, a convertirse en un relato universal para todos los venezolanos que hoy enfrentan la diáspora. En palabras del director, «la obra tiene ahora mucha más vigencia que cuando la hicimos», y añadió que su propósito al montar esta obra es también «estar con Fausto», un homenaje al autor y a su legado, que ha perdurado hasta la fecha.

La pieza se enriquece con las interpretaciones de un elenco talentoso que, al igual que Manrique, aporta una profunda conexión emocional con el material. Héctor Manrique, quien interpreta a Manuel, y el resto del elenco, compuesto por Nerea Fernández, Claudia Rojas, Marielena González, Luigi Sciamanna y Pedro Borgo, alcanzan una fusión perfecta entre lo dramático y lo ingenioso. En particular, Manrique comentó cómo esta obra se convierte en «una memoria inmediata sobre lo que ha sido mi vida sobre el escenario», y destacó la importancia de recordar a aquellos que ya no están, mientras los nuevos inmigrantes continúan partiendo.

Manuel, interpretado por el actor Héctor Manrique

La obra está cargada de imágenes poderosas, como las proyecciones en blanco y negro de la guerra civil española, que contextualizan la historia, pero también presenta una iluminación cálida y rojiza que evoca tanto la nostalgia como el dolor. Al inicio, la entrada de Manuel con una botella de cerveza en mano y las proyecciones de la guerra proyectadas sobre él, es uno de los momentos más impactantes de la obra. A través de su actuación, la figura de Manuel, personificada por Manrique, se presenta casi como un fantasma de su pasado, atrapado entre dos mundos, mientras que el humor que surge de sus reacciones y diálogos hace que el público también pueda reírse de la ironía de su situación.

La música, que transporta a los espectadores a los años 50 y 60, complementa la atmósfera de la obra, evocando la esperanza y las aspiraciones de aquellos que llegaron a Venezuela en busca de un futuro mejor. Sin embargo, Manrique, al igual que los personajes de la obra, se enfrenta a la complejidad de este tema. «Creo que el teatro tiene sentido para hablar, para divertirnos también, pero fundamentalmente para llamarnos la atención sobre momentos complejos», señaló, dando cuenta de que, a pesar de las risas, la obra está cargada de una esperanza dolorosa por un futuro incierto.

Los Hombros de América nos ofrece una mirada al pasado, nos conecta con las experiencias de los inmigrantes con los desafíos contemporáneos del desarraigo. Es una obra de resistencia, como la misma idea del teatro, que busca cuestionar el mundo en el que vivimos y reflexionar sobre los que se fueron y los que todavía luchan por un cambio. Manrique, en su discurso, expresó su deseo de que la obra sirviera de impulso para transformar la realidad, una esperanza que se mantiene viva a pesar de las adversidades.

Esta nueva puesta en escena de Los Hombros de América es una recomendación para aquellos que buscan una experiencia teatral profunda, reflexiva y con un toque de humor que aligera la carga emocional sin restarle importancia a los temas centrales. La obra, con su diseño escénico impactante, las poderosas actuaciones del elenco y la dirección de Manrique, nos invita a reflexionar sobre el impacto del exilio, la identidad y la memoria, todo mientras nos muestra la resistencia del teatro como forma de resistencia ante los momentos complejos que atraviesa nuestra sociedad. Los Hombros de América una obra sobre la emigración de ayer, sino también sobre lo que sigue sucediendo en la actualidad.

Esta entrada tiene un comentario

  1. Grazia Amore de Napolitano

    Excelente presentación y Muebles Mary presente con el mobiliario…..un orgullo

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