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Francisco Hung (1937-2001) Premio Nacional de Pintura 1965 Materias flotantes, 1971.

Premios nacionales,
miradas de un siglo

Hay momentos en la historia del arte venezolano que parecen concentrar, en un solo gesto, la aspiración de un país a mirarse de otro modo. La exposición “Premios Nacionales de Pintura, 1940-1969”, inaugurada el pasado domingo 12 en la Galería Freites, se adentra precisamente en ese territorio: el de los reconocimientos que acompañaron el nacimiento de la modernidad artística en Venezuela.

El proyecto forma parte del programa de revisión histórica que la galería ha sostenido en los últimos años, con muestras dedicadas a Tomás Golding, Héctor Poleo, Francisco Narváez y Rafael Monasterios, orientado a recuperar los procesos, los nombres y las obras que definieron el tránsito del arte académico hacia las nuevas sensibilidades del siglo XX. Esta vez, la mirada se concentra en los Premios Nacionales de Pintura concedidos entre 1940 y 1969, comprendidos no solo como galardones, sino como huellas de una época, testimonio de tensiones estéticas, decisiones institucionales y transformaciones del gusto.

Galería Freites. Al fondo, Luis Guevara Moreno (1926-2010) Premio Nacional de Pintura 1959. Jinetes, 1959

La curaduría de María Luz Cárdenas articula el conjunto como una cartografía posible de la pintura venezolana moderna, donde los premios se convierten en hitos de un mapa en permanente movimiento. Desde los primeros reconocimientos a los maestros de la Escuela de Caracas —Marcos Castillo (1940), Rafael Monasterios (1941), Pedro Ángel González (1942), Luis Alfredo López Méndez (1943), Pedro León Castro (1944), Juan Vicente Fabbiani (1945) y Rafael Ramón González (1946)—, la exposición traza los orígenes de una sensibilidad que comenzaba a liberarse del canon académico para explorar la luz, la materia y el paisaje como experiencia interior.

A partir de los años cincuenta, el panorama se diversifica: el Premio Nacional de 1947 a Héctor Poleo reconoce una figuración de acentos sociales y poéticos; el de 1948 a Francisco Narváez consagra la modernidad escultórica del cuerpo; y el de 1953 a Armando Reverón rinde homenaje póstumo al artista que llevó la pintura a un límite de revelación. En esa misma década aparecen César Rengifo, Jorge Gori, Armando Lira y Armando Barrios, reflejando los desplazamientos entre realismo, muralismo y espiritualidad cromática.

Galería Freites ubicada en Las Mercedes – Caracas, inauguró muestra de Premios Nacionales de Pintura (1940 -1969)

Con los años sesenta irrumpen nuevas búsquedas. El Premio a Jesús Soto en 1960 anuncia la llegada de la abstracción cinética; Ángel Hurtado, Elisa Elvira Zuloaga, Humberto Jaimes Sánchez y Jacobo Borges encarnan diversas expresiones de la modernidad figurativa; mientras Feliciano Carvallo, en 1966, abre un horizonte inédito al legitimar el arte popular como lenguaje contemporáneo. Hacia el final del recorrido, nombres como Régulo Pérez, Luis Guevara Moreno, Francisco Hung, Virgilio Trómpiz, Marcel Floris y Alirio Rodríguez completan la escena de una generación que llevó la pintura venezolana a sus márgenes expresivos.

Más allá de la cronología, la exposición propone una reflexión sobre los criterios y decisiones que acompañaron el otorgamiento de los premios. En sus primeros años, los jurados estuvieron integrados por la Junta de Conservación y Fomento del Museo de Bellas Artes, responsables tanto de la admisión como de la calificación de las obras. Luego se incorporaron críticos y artistas, entre ellos Alfredo Boulton y Pedro Ángel González, configurando un diálogo entre tradición e innovación, entre el peso del pasado y el vértigo de lo nuevo.

El conjunto, cuidadosamente reunido a partir de préstamos de colecciones privadas, permite al visitante reconstruir la trama de una sensibilidad nacional: aquella que, entre 1940 y 1969, fue capaz de integrar el paisaje y la geometría, la memoria y la invención, la emoción y el rigor. Cada obra, al dialogar con las demás, revela su mérito individual, así como también su pertenencia a una historia mayor, en la que la pintura se convierte en espejo del tiempo.

“Premios Nacionales de Pintura, 1940-1969” una exposición, un acto de memoria. Un recorrido que devuelve al presente la energía de las primeras vanguardias venezolanas y reafirma la necesidad de seguir mirando, de seguir pensando el arte como territorio vivo de interrogaciones.

La muestra puede visitarse de lunes a viernes, de 10:00 a.m. a 6:00 p.m., en la Galería Freites, ubicada en la avenida Orinoco, Las Mercedes, Caracas.

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